miércoles, 22 de abril de 2015

COMPETENCIA DESLEAL ENTRE OXXOS Y TIENDAS DEPARTAMENTALES CONTRA TIENDITAS Y PEQUEÑOS COMERCIOS

http://www.unionjalisco.mx/articulo/2013/06/04/gobierno/guadalajara/una-tiendita-cierra-por-cada-tres-nuevos-oxxos-y-7-eleven

Ayuntamiento de Guadalajara

Una 'tiendita' cierra por cada tres nuevos Oxxo's y 7-Eleven

En poco más de tres años cerraron 35 tiendas de abarrotes en Guadalajara y abrieron 135 tiendas de conveniencia
Por cada permiso que el Ayuntamiento tapatío cancela de una tienda de abarrotes otorga tres para abrir una tienda de autoservicio como Oxxo y 7-Eleven.
  • Se cancelaron 35 licencias a tiendas de abarrotes
  • Se expidieron 135 licencias a OXXO's y 7-Eleven.  
En el 2010 se otorgaron 21 licencias para francias de autoservicio y este fue el año en que se cancelaron más permisos a tiendas de abarrotes (18).
'Tienditas' aún predominan
Por cada permiso para abrir una tienda de autoservicio, el Ayuntamiento de Guadalajara otorga 22 para que abra un establecimiento de abarrotes.
Entre el 2010 y abril del 2013 se han autorizado dos mil 994 licencias para 'tienditas de esquina'frente a 134 para autoservicios.

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http://domingosieteth.com/2014/12/12/tienditas-de-la-esquina-vs-supermercados-2/

TIENDITAS DE LA ESQUINA Vs SUPERMERCADOS

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Claudia González/Tehuacán
Tehuacán, Pue.- A pesar de todos los cambios que día a día retan a las misceláneas o tienditas de la esquina, éstas prevalecen a través de los años. No hay investigaciones serias, o formales acerca de este fenómeno que es el sustento de millones de mexicanos.
En nuestro país, desde la época Prehispánica existió el trueque de productos, y diversas formas que empezaban a dar forma a la economía del país. Los aztecas en los mercados de México-Tenochtitlan, los Pochtecas y mercaderes de tierras lejanas llevaban productos a la capital Tenochca, vendían en las plazas.
La tienda de raya tuvo un papel prominente en innumerables conflictos industriales de la época de Díaz. En las famosas huelgas textiles de 1907, los obreros dieron fuego y redujeron a cenizas las tiendas de Raya de Rio Blanco, (las tiendas de raya fueron la forma de consumir en la totalidad los sueldos de los empleados).
En los años 60 se dio paso a la implantación de tiendas de autoservicio, como Superama, que aún están en funcionamiento y además las que crecieron y se adaptaron a los mercados, lo hicieron gracias a la ejecución de  sus estrategias.
Ante este panorama, es una tendencia que las misceláneas sean percibidas como ineficientes, pero cómo no lo van a ser si este tipo de negocios por lo general son familiares, y son guiados por la intuición de los dueños. Y en Tehuacán,  todos los días, a diferentes horas, temprano, tarde, noche, tenemos la necesidad de acudir a las famosas misceláneas o tienditas de la esquina; a comprar desde un chicle hasta la despensa de la semana.
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Además podemos notar preguntas como: -¿Por qué ese pequeño negocio no prospera?, ¿Tendrán acaso los dueños de los pequeños negocios la visión de hacer crecer su negocio?, o acaso ¿Las reformas hacendarias las van a orillar a cerrar?, ¿En realidad es negocio tener una tiendita?.
Con la llegada de diferentes cadenas a Tehuacán, como Aurrera, Mini-bodega Aurrera, Oxxo, Wall Mart, cada una con su público meta, pero que si ha afectado a las misceláneas.  “Me gusta ir a comprar en esas tiendas porque hay precios más bajos que en las tienditas. Sí quisiera comprar en las tiendas de mi calle pero si apenas me alcanza el dinero, así que mejor me voy al super”, mencionó Alin Sánchez .
Por lógica, nunca se va a comparar la cantidad de mercancía que compran las grandes cadenas, con las cosas que van comprando dueños de misceláneas, ellos por lo general de a media caja de productos van comprando, y esto no permite una competencia en cuanto a precio.
Pero a pesar de esto, las tiendas de abarrotes persisten, tratan de igualar precios, aunque en Tehuacán, notamos una escasa atención al cliente, si bien las tiendas son negocios familiares, por lo general las ubican en sus casas, ellos brindan un espacio para ahorrar el pago de la renta. Aunque esto es arma de dos filos, ya que muchos no se aplican y te puedes pasar toque y toque muchas veces y nadie sale, ya cuando se asoman a despachar hasta de malas te atienden, esto es un grave error. Porque a quién le gusta ser atendido a regañadientes.
En cuanto a exhibición, sólo algunas se atreven a poner los productos a la mano del cliente, porque ubican sus productos atrás de un mostrador adonde pocas veces es llamativo entrar por curiosidad, más que por necesidad. Y poca higiene también proyectan una imagen vieja.
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Por todo lo anterior, y por la falta de dinero para que la gente invierta y tenga un buen surtido, además de que no hay un programa gubernamental por lo menos, para que las guíe en ese aspecto, son blanco fácil para ser sustituidas, por ejemplo por Oxxo y los Mini-aurreras que provocan una competencia desleal ya que los precios y los impuestos que ellos consiguen a toda costa no tienen comparación con los que sobreviven las misceláneas.
Esto a su vez es una imposición para la población, porque si no hay apoyo para el comercio local,  las grandes cadenas seguirán haciendo lo que les quieran, y decidan. O quizá los hijos de esos tenderos que quisieron emprender, terminen trabajando en alguna de estas tiendas transnacionales, en donde  aceptarán las condiciones que sean.
“Yo si quiero que mi changarro crezca, pero no tengo el dinero para surtirme, además la gente pide mucho fiado y no pagan, y si les cobro y no tienen ¿de dónde me van a pagar?, salgo perdiendo, ahora le pago a una contadora para que me lleve mi control por lo de hacienda, pero falta que pongan un Oxxo por acá cerca, y nos dé en la madre a todos los negocios que están en la colonia, porque si sé que cuando llega una de esas, los acaba”, mencionó Enrique Chávez, dueño de miscelánea.
Mientras las tiendas no tengan claros sus objetivos, y la visión, pero sobre todo carecen de apoyo financiero, se les seguirá poniendo en bandeja de plata a gente ajena del estado, y la gente menos apoyará el comercio local, además éstas son las que surten y venden el producto de Coca Cola, Gamesa, Sabritas,  etc., quienes ponen a las tiendas en un papel donde ellas deben ser agradecidas porque les surtan sus productos, y las ganancias para ellas son una descarada burla.
Ante este contexto, sólo les queda seguir lidiando con ir formando una cultura de atención a sus clientes, estrategias de venta, y sobre llevarla cuando la delincuencia hace de las suyas. Estos negocios necesitan urgentemente un apoyo que implique todos los aspectos mencionados, por lo menos, o sólo seguirán siendo distribuidoras de grandes empresas de alimentos chatarra. Ya que no son negocio para estas personas, que además están contribuyendo al comercio local.


http://www.am.com.mx/leon/local/oxxo-desleal-competencia-24749.html

OXXO, desleal competencia


ALBERTO MARTÍNEZ / Publicada el 17/06/2013
Jesús Maciel Rivera desde hace 5 años administra una tienda de abarrotes frente a donde se colocará la tienda OXXO. FOTO: ALBERTO MARTÍNEZ
Una nueva tienda OXXO abrirá sus puertas en la calle Sangre de Cristo número 48, justo frente a la tienda de Jesús Maciel Rivera, quien sabe que esto le ocasionará baja en las ventas.

Desde hace dos semanas, trabajadores de la construcción laboran al interior del local donde se ubicará la nueva sucursal OXXO, avanzan rápido y desde la acera del frente, Jesús ha observado el avance de esta obra, estima que estará lista en no más de una semana.
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“La verdad sí estamos molestos, porque es una competencia muy desleal, yo no sé por qué las autoridades siguen permitiéndolo (...) está bien que abran, está bien que le den empleo a la gente pero creo que hay más lugar donde las pueden poner, que respeten la distancia que debe haber entre cada tienda”, externó el propietario.

Relató que desde hace cinco años trabaja el negocio de abarrotes, que le traspasaron los antiguos dueños, de ahí sostiene a su familia, que son su esposa y dos hijos, paga 6 mil 500 pesos de renta y cerca de 4 mil 500 pesos al mes por el servicio de energía eléctrica.

“Cuando se pusieron el Extra y el OXXO de Embajadoras, sí se me bajó un poco la clientela, porque había muchos clientes de la secundaria y ellos llegaron a comentarme -oye, pero en el OXXO tienen el té Arizona en 10 pesos- yo lo tengo en 14 pesos, sinceramente no podemos ofrecer las promociones que ellos ofrecen, y eso que manejamos los precios sugeridos”, relató el tendero.

Agregó que hasta ahora, él y otros propietarios de tiendas de abarrotes no se han acercado a la autoridad para solicitar algún tipo de protección contra la proliferación de estas cadenas comerciales, sin embargo aseguró que si hubiera algún mecanismo de protección seguro que lo utilizarían.

“Yo creo que así como van, ya en una semana va a estar abierto y a ver cómo nos va”, aseveró.

Impactan OXXO’s a tiendas


Roberto Serrano Chirino, presidente de la Cámara Nacional del Comercio (Canaco), señaló que de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, la instalación de una tienda OXXO afecta a un aproximado de 80 negocios de diferentes giros, por lo que explicó que la existencia de cerca de 30 tiendas de conveniencia tanto de las llamadas OXXO, como las denominadas Extra sí representan un impacto directo a la pequeña empresa.

El 4 de octubre pasado, la cadena de tiendas abrió una más en el Ágora a unos metros del Teatro Principal, justo frente a otra tienda de la misma cadena comercial.

De acuerdo con datos de la Dirección de Fiscalización en el Municipio, de la cadena OXXO, perteneciente al consorcio comercial Femsa que es dueño también de la transnacional Coca-Cola, existen un total de 25 tiendas, más la que está por abrir, la mayoría ubicadas en la Zona Centro.


http://www.jornada.unam.mx/2012/04/23/politica/004n1pol




Corrupción trasnacional
Provoca la quiebra de pequeños negocios, como tiendas de abarrotes o panaderías
Ejerce prácticas comerciales depredatorias al imponer precios bajos a proveedores, acusan
La cadena recibirá 5.5 millones de pesos de la SE para capacitar a microempresas
Foto
Muchas tiendas de abarrotes han tenido que cerrar sus puertas ante el comercio desleal de las grandes cadenas de autoservicioFoto José Carlo González
Susana González G.
Periódico La Jornada
Lunes 23 de abril de 2012, p. 4
El año pasado Wal-Mart inauguró una tienda por día en México, la mayoría en su modalidad de bodegas, y ofreció precios más bajos que su competencia. Por ambos factores, organizaciones de comerciantes acusan al corporativo trasnacional de competencia desleal y de provocar la quiebra de pequeños negocios, como misceláneas, estanquillos, tiendas de abarrotes, tortillerías, recauderías, panaderías, ferreterías, carnicerías y hasta zapaterías o tiendas de ropa, entre otros giros.
Durante 2011 inauguramos 365 unidades operativas en México: 42 Bodegas Aurrerá, 60 Mi Bodega Aurrerá, 208 Bodegas Aurrerá Express, 21 WalMart, 16 Sams Club, 13 Superamas, cuatro Suburbia y un restaurante Vips, detalla Scot Rank, presidente ejecutivo y director comercial de la cadena, en informes financieros enviados a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
Las sucursales que Wal-Mart inauguró en México el año pasado cuadriplican las 76 que abrió para toda Centroamérica, ya que la firma conjunta las operaciones que tiene aquí con las de cinco países más.
Con tal incremento de sucursales, la cadena ya alcanzó las 2 mil 87 tiendas de distinto tipo en todo el territorio nacional, de las cuales 57 por ciento fueron bodegas y sólo 17 por ciento el supermercado tradicional de Wal-Mart.
Así, prácticamente por cada supermercado la empresa abrió cinco bodegas en el país y logró incrementar sus ventas en 13 por ciento durante 2011, al llegar a 379 mil millones de pesos, mientras su utilidad neta fue de 22 mil 258 millones de pesos, según sus reportes financieros.
Wal-Mart se ufana de ser una de las empresas que más empleo generan en México (tiene 238 mil asociados, como llama a sus trabajadores), y de comprar 300 mil millones de pesos al año a 28 mil proveedores, de los cuales la mitad son pequeñas y medianas empresas, pero frente a ello se han multiplicado en los años recientes las acusaciones de que ejerce prácticas depredatorias en el comercio.
Desde 2005, por ejemplo, la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto (Conacca) trató de impulsar en el Congreso de la Unión una iniciativa para que se regulara la penetración de Wal-Mart en territorio nacional, similar a las que existen en países de Europa para proteger los pequeños negocios, ya que, sostuvo, por cada empleo que creaba la cadena destruía varios en distintas ramas económicas, desde el sector primario hasta la industria, el comercio y los servicios, por imponer precios bajos a sus proveedores.
Hace unos meses, la misma organización denunció que las ventas del comercio tradicional en México, conformado por negocios en pequeños mercados y tianguis, cayeron 6 por ciento frente a la competencia de supermercados como los de Wal-Mart, que en conjunto incrementaron sus ventas 10 por ciento el año pasado.
Las críticas y protestas contra la cadena también han provenido de cámaras regionales de comercio en distintos estados y ciudades de la República, particularmente aquellas que agrupan a comerciantes en pequeño, y que se han multiplicado en la medida que proliferan las Bodegas Aurrerá, pues acusan que han provocado desplome hasta de 40 por ciento en sus ventas .
En reiteradas ocasiones, Wal-Mart ha negado las acusaciones de sus competidores de que distorsiona el mercado con prácticas depradatorias, al imponer bajos precios a sus proveedores. A finales de marzo Luis Gómez, vicepresidente de asuntos corporativos de la cadena comercial para México y Centroamérica, justificó que su modelo de negocios es llevar el mejor precio a los consumidores y puede hacerlo al comprar un volumen importante de artículos.
Mal haríamos si pensamos que debemos comprar productos y revenderlos los más caro posible. Al revés, se trata de darle el mayor beneficio al consumidor, y eso nos ha distinguido, dijo Gómez entonces.
No obstante las reiteradas peticiones de pequeños comerciantes para que las autoridades municipales, estatales o federales actuén al respecto, Wal-Mart se convirtió el 29 de marzo en la única cadena comercial que recibirá apoyo de la Secretaría de Economía mediante la aportación de 5.5 millones de pesos para capacitar a 115 pequeñas y medianas empresas con el fin de que se conviertan en nuevas proveedoras de la cadena, según anunció entonces el subsecretario de Economía, Miguel Marón.
El corporativo no aportará nada de dinero, pero Luis Gómez ponderó que las pequeñas empresas que se convierten en sus proveedoras se desarrollan tanto que luego podrán vender a otros supermercados e incluso exportar.

martes, 24 de marzo de 2015

GATOPARDISMO POLÍTICO O LA SIMULACIÓN "CAMBIAR TODO PARA QUE NADA CAMBIE"





El gatopardismo o cambio repentino de camiseta,  de izquierda a derecha o viceversa, es un fenómeno en la política mexicana que se da día a día, creando confusión y sorpresas a los que estamos un tanto empapados de temas políticos, sin embargo estos hechos han desencadenado el desencanto total de muchos ciudadanos que apostaron la camiseta y que alguna vez creyeron en lideres sin escrúpulos que hoy sin miramientos cambian de una postura política con ciertos ideales a otra muy diferente, con tal de permanecer en el poder y tener ingresos del erario público. Tal es el caso también de algunos partidos que se dicen llamar de izquierda y hoy hacen alianzas con partidos que no tienen nada que ver con sus ideales políticos. Pero tal parece que todo se vale, con tal de conservar el poder por el poder.





http://www.ignaciomartinez.com.mx/noticias/el_gatopardismo_mexicano_24513

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AGO
04
2013
Daniel Ambriz Mendoza Morelia, Mich. En el medio político no todos saben en que consiste, pero sí gozan de sus beneficios; quienes lo conocen no lo aceptan y quienes lo practican son los que más lo niegan, el término "gatopardismo" asusta a los políticos pero viven abrazados de él, es una realidad que desnuda a un sistema político caduco que se niega a morir, los políticos de todos los partidos lo reaniman porque les da dinero, poder y estatus social; la hipocresía, el cinismo, el engaño, la corrupción y la manipulación son los instrumentos con los que lo alimentan, ¡Ay Méxco no te acabes aunque revienten tus sanguijuelas!
¿Qué es el gatopardismo? El concepto que es manejado por las ciencias políticas tiene su origen en la trama de la novela "El gatopardo" escrita por el Italiano Giuseppe Tomasi de Lampedusa entre finales de 1954 y 1957, el "gatopardismo", consiste en "cambiar todo para que nada cambie". La cita original expresa la siguiente contradicción aparente: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". Desde entonces, en ciencias políticas se suele llamar "gatopardista" o "lampedusiano" al político que inicia una transformación política revolucionaria pero que en la práctica sólo altera la parte superficial de las estructuras de poder, conservando intencionadamente el elemento esencial de estas estructuras. El gobierno sólo cambia de manos, nada más.
¿Les es familiar este fenomeno verdad?, con algo tan acentuado en nuestro país, es muy difícil que las cosas se corrijan, todos los políticos hacen del mismo cuero correas, gobiernos van y gobiernos vienen y las estructuras sociales son las mismas, nada cambia. "Las tortillas no pueden cambiar de sabor o de color si se hacen con la misma masa, aunque cambien de tortillera".
El gatopardismo en México es practicado por el gobierno en todos sus niveles, por los Sindicatos, por los partidos políticos, por las asociaciones civiles, en sí, por cualquier célula de organización social, todos reproducen un patrón a seguir que les indica el camino haciendo más de lo mismo para beneficio del grupo en el poder.
En el año 2000, con la salida del PRI de Los Pinos y posteriormente en el 2006, con la continuidad del partido alternante en el poder no iban a cambiar de fondo las cosas en México por la sencilla razón de que se continúo trabajando con las mismas estructuras y con el mismo modelo económico, muchos columnistas y líderes de opinión manifestaron que estos dos gobiernos fueron una copia mal hecha de los gobiernos priistas y tuvieron razón.
Ahora, con la llegada nuevamente del PRI al gobierno federal, ¿Creen ustedes que cambiarán las cosas?, es ociosa la pregunta porque estamos viendo que no, y cuando me refiero al cambio es en positivo, hacia adelante, para bienestar de la gente, porque los cambios también se dan en reversa.
En Michoacán se ha vivido una situación casi similar, con la diferencia que aquí se pudo sentir con mayor énfasis el deterioro de las instituciones en dos periodos de gobiernos "democráticos" y el cambio para el bienestar y el progreso que aspira la sociedad seguirá esperando, ese cambio no llegará porque desde siempre se ha cambiado para que nada cambie, el "gatopardismo"llegó a México para quedarse, y lo que es peor, se ha perfeccionado tanto que creo que llegó para servir de estilo de vida en la clase política.
Los cambios, cuando son de verdad cimbran estructuras, las transforman para iniciar otro camino hacia el bienestar social, otro italiano, Nicolás Maquiavelo en su libro "El Principe", recomienda al nuevo soberano acabar con todo de raíz hasta extinguirlo, nunca fincar lo nuevo sobre lo viejo. Si en verdad en México se quiere cambiar para el bienestar común, el gatopardismo no es el camino, ¡basta ya de maquillaje y de engaños!



http://www.jornada.unam.mx/2013/09/01/sem-xabier.html


Lampedusa con uniforme militar en 1920 y de 6 años, en 1903
Fotos: omne-pulchrum-amabile.blogspot

El gatopardismo de la existencia
Xabier F. Coronado
Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie. ¿Me explico? […] ¿Y qué ocurriría entonces? ¡Bah! Negociaciones punteadas con inocuos tiros de fusil, y luego todo seguirá lo mismo, pero todo estará cambiado. (…) Una de estas batallas en las que se lucha hasta que todo queda como estuvo.
Giuseppe Tomasi di Lampedusa: El gatopardo
Entre las consecuencias de la relación de la literatura con el lenguaje encontramos un fenómeno poco habitual: la aparición de palabras  que expresan ideas originales o conceptos que no tenían un término específico para denominarse. Este hecho se produce cuando de la literatura deriva un vocablo nuevo que comienza a ser utilizado en el lenguaje, hablado o escrito, y luego se normaliza. Estos neologismos pueden proceder directamente del nombre de los escritores o desprenderse del título de obras literarias determinadas.
Es común decir que algo es “kafkiano” cuando se asemeja al ambiente descrito en las obras de Franz Kafka; “sadismo” o “sádico” son términos utilizados para hablar de comportamientos que el Marqués de Sade detalló en sus libros. Otras expresiones como “quijotesco”, “quijotismo” y “maquiavélico” son también ejemplos de palabras que la literatura aporta al lenguaje.
En la misma categoría se encuentra otro vocablo que, con poco más de medio siglo de existencia, se ha extendido de manera generalizada: “gatopardismo”. Este término, que en su origen fue utilizado en el ámbito del análisis político, surge del título de la obra El gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957).
Gatopardismo político y dinámica lampedusiana
Todo esto no tendría que durar, pero durará siempre. El siempre de los hombres, naturalmente, un siglo, dos siglos... Y después será distinto, pero peor.
Giuseppe T. di Lampedusa El gatopardo
De la lectura de El gatopardo (1958) –novela póstuma y única de su autor– se desprende con claridad una idea precisa que emana de los hechos relatados por Lampedusa: en ocasiones es necesario cambiar ciertas cosas para que todo siga igual. En la Enciclopedia de la política, de Rodrigo Borja (FCE, 1998), el ex presidente ecuatoriano apunta que “gatopardismo” se utiliza «para señalar la actitud de cambiar todo para que las cosas sigan iguales, tal como lo proclama reiteradamente el personaje de la novela, en el marco del pacto con el enemigo político tradicional».
Ese patrón estratégico, expuesto de manera magistral por el escritor siciliano, se denominó gatopardismo, un término utilizado sobre todo en sociología política para referirse a una táctica empleada por las clases dominantes con el objetivo de conservar sus privilegios. Posteriormente, comenzó a usarse de forma habitual hasta ocupar un lugar común en los medios de comunicación. Basta con realizar una búsqueda en publicaciones impresas y digitales para comprobar que es una palabra que se emplea con relativa frecuencia a la hora de tratar cualquier tema.
En suma, al cumplirse cincuenta y cinco años de la aparición de la novela, el concepto está asimilado y el término gatopardismo bastante extendido. Menos utilizado es el adjetivo lampedusiano, que deriva del nombre del autor de El gatopardo y se refiere a la misma idea.
Hay mucho de maniobra política en el gatopardismo, sobre todo cuando se vincula a individuos que luchan por mantenerse en el poder o al propio sistema cuando necesita simular cambios con el fin de preservar su dominio. Pero el concepto da para más, trasciende el marco político y podemos aplicarlo para referirnos a nuestra manera de vivir y relacionarnos como individuos.
Las formas básicas de organización y funcionamiento de la sociedad humana son más antiguas que las ideologías políticas. Aunque en diferentes épocas se hayan presentado cambios que parecen significativos, nuestras formas de vida y relación se perpetúan en lo esencial. El término “lampedusiano” se ajusta más para denominar ese mecanismo que hace que nuestro proceso existencial como individuos se mantenga casi inalterable a lo largo de la historia. Lo inquietante es que la dinámica lampedusiana que se repite en nuestras vidas parece ejercer como freno evolutivo, pues se aferra a viejos hábitos y costumbres que bloquean la búsqueda de una visión más equilibrada de nuestra existencia terrenal.
La civilización y el progreso son gatopardistas, como los políticos en turno y las clases privilegiadas. El desarrollo humano sobre el planeta mantiene una dinámica lampedusiana y tendrá un final por saturación cuando se haga materialmente insostenible. Ese proceso, en el que estamos todos involucrados, nos atrapa. Vivimos en un estado de autoengaño y desconocemos el sentido real de las cosas hasta el punto de ignorar que el mundo es perecedero y circunstancial. Lo lampedusiano alude a una actitud humana, como individuos y como sociedad, que penetra el proceso evolutivo existencial.
En la actualidad se impone un ideal consumista, propuesto desde la economía occidental, que afecta a todo el planeta. En apariencia vivimos en una sociedad más justa e igualitaria, pero en la práctica ocurre todo lo contrario: una vuelta más en la espiral lampedusiana. Lamentablemente vamos a peor; esta certeza aciaga de un resultado final negativo también es revelada en El gatopardo con una sentencia clara y precisa que no necesita comentario: “E dopo sarà diverso, ma peggiore”, es decir, “y después será diferente, pero peor”.
En la historia de la humanidad, las maneras de relacionarse se repiten con ciertos matices que las hacen parecer nuevas, aunque nada cambie esencialmente. Si recapacitamos sobre un tema cotidiano como la violencia, nos damos cuenta de que es igual la primitiva tibia de Kubrick en 2001: una odisea del espacio, que el misil nuclear; la idea es la misma: un arma que se utiliza para dominar, agredir y matar. Obviamente cambian los métodos, pero no los modelos de conducta. El desarrollo científico y tecnológico es un ejemplo más de aparente cambio continuado sin transformaciones positivas. Prevalecen las dudas sobre las certezas: cada nuevo descubrimiento trae consigo una multitud de incógnitas por resolver.
La dinámica lampedusiana también opera en nuestra controvertida era de la comunicación global.
Es evidente que las cosas cambiaron: estamos más comunicados, aunque a veces de una manera muy superficial, y tenemos acceso a más información, a menudo de dudosa calidad y origen. Pero, a la vez, somos más accesibles y estamos más controlados. En la práctica, las nuevas tecnologías quizá resulten peor que los medios tradicionales de comunicación.
La clave de todo está en que este proceso de cambios sin transformaciones esenciales, con tendencia negativa, se repite sin trabas porque, como dejó escrito Lampedusa, no tenemos conciencia de que se produce: “Nosotros fuimos los Gatopardos, los Leones. Quienes nos sustituyan serán chacalitos y hienas, y todos, gatopardos, chacales y ovejas, continuaremos creyéndonos la sal de la tierra.”
Vida y muerte: la consciencia existencial
La muerte, sí, existía, no había duda, pero era cosa de los demás.
Giuseppe T. di Lampedusa El gatopardo
Si se analiza la evolución del ser humano sobre la tierra podríamos concluir que se trata de un proceso biológico desnaturalizado. Es una tesis verosímil desde el punto de vista científico porque, en definitiva, no dejamos de ser una especie en desequilibrio con el medio de cultivo orgánico en el que nos desarrollamos.
En general, las explicaciones que damos al sentido real de nuestra existencia son ambiguas y simplistas, mientras los sistemas educativos y la religión se encargan de perpetuar esa visión tan estrecha. Mayoritariamente se acepta que nos creó un dios masculino, omnipotente y paternal, un protector autoritario que nos controla, nos juzga y nos condena implacablemente. Hay muchas posibilidades explicativas pero todas son teorías sin demostrar; este proceso vital escapa a una comprensión mental que funciona entre limitados parámetros de sintaxis y lógica racional.
¿Cuáles son nuestros pensamientos, nuestras motivaciones cotidianas, nuestros anhelos reales? La desatinada sociedad actual es factible porque los individuos que la sostienen carecen de conciencia existencial, se vive una falacia donde todo cambia vertiginosamente para que todo siga igual. Esa inconciencia es una de las desventajas del ser humano; el sometimiento se hace evidente cuando miramos alrededor y vemos nuestras pautas de relación y organización, nuestras rutinas y la manera como despilfarramos la energía y la vida.
El sistema de vida occidental nos induce a pasar gran parte de la existencia con la esperanza de la jubilación; estamos seguros de que, cuando ésta llegue, comenzará la verdadera vida, la que siempre quisimos vivir pero postergamos a cambio de una garantía de seguridad material. Sin embargo, aquellos que logran llegar al ansiado renacimiento en supuesta libertad subvencionada, se encuentran con realidades imprevistas como la certeza de la vejez, la pérdida de la voluntad y la inminencia de la muerte… Entonces, incluso llegan a echar de menos el yugo que les mantenía sujetos.
En El gatopardo se trata en profundidad el tema capital de la existencia humana: la actitud ante la vida y la muerte. Lampedusa plantea con claridad que “el problema auténtico consiste en poder vivir esta vida del espíritu en sus momentos más sublimes, más semejantes a la muerte”, porque sólo la certeza de la muerte da la conciencia existencial que permite vivir en plenitud. Muchas veces pensamos en la muerte como algo ajeno, un evento lejano que tiene más proximidad con los demás que con nosotros mismos. En realidad, sólo admitimos la muerte en el discurso teórico porque, como se lee en la novela, “el conocimiento de la muerte era puramente intelectual, era por así decirlo un dato de cultura y nada más, no una experiencia que les hubiese penetrado la médula de los huesos”.
Es posible que si llegáramos a asumir conscientemente que el nacimiento y la muerte forman parte de la vida, lograríamos comprender que, como expone Lampedusa, “todos nosotros, igualmente sometidos a la doble servidumbre del amor y de la muerte, somos iguales”. Entonces, ante la certidumbre de la igualdad y de la muerte, dejaríamos de comportarnos como criaturas únicas y privilegiadas que disponen de tiempo suficiente para dejar las cosas para mañana.
En definitiva, ser plenamente conscientes de que vamos a morir nos ubica en la existencia y nos da la tranquilidad necesaria para admitir nuestro destino: “Como siempre, la consideración de su muerte lo serenaba […]. Tal vez porque, en fin de cuentas, su muerte era el final del mundo.”
Un cambio verdadero
«Mientras hay muerte hay esperanza», pensó.
Giuseppe T. di Lampedusa El gatopardo
¿Qué hacer para cambiar realmente? ¿Se podrá romper ese mecanismo, implacablemente lampedusiano, donde prevalece la simulación del cambio?
Será difícil, porque además de lograr la conciencia existencial, tendremos que probar nuestra capacidad para desarrollar una nueva visión del mundo que, necesariamente, rompa con todos los hábitos y prejuicios derivados de actitudes que parecen ser inherentes al ser humano. Será complicado descubrir la fórmula, pero no podemos perder la esperanza de encontrar el camino del cambio verdadero, superando gatopardismos y dinámicas lampedusianas.
Lo único seguro es que tendremos que cumplir el inexorable mandato biológico de la transformación energética para poder despertar en ese lugar, conocido y olvidado, que es la tabla de salvación del soñador de pesadillas. Pero, antes, es necesario creer en nuestras posibilidades, sin dudas ni miedos al fracaso. La búsqueda del cambio existencial conlleva el compromiso de realizar un trabajo personal trascendente que logre restablecer la conexión con nuestra verdadera naturaleza. Hay que poner en ello toda la voluntad, a sabiendas de que no tenemos muchas posibilidades de lograrlo. Como se dice en la tradición zen, hay varios caminos para subir a la montaña, pero lo difícil es tener la voluntad necesaria para recorrerlos y alcanzar el satori (la iluminación). Una vez en la cima, sólo es cuestión de lanzarse al vacío: la conciencia lograda durante el largo ascenso nos dará la fuerza necesaria para levantar el vuelo.



Por Emilio Lezama

Gatopardismo






Hay pocas prácticas políticas que nuestra clase dirigente ha entendido tan bien como el gatopardismo. Cambiar para que todo siga igual; esa parece ser la consigna recurrente de los servidores públicos de nuestro país.


El arte de la simulación, de la promesa que mantiene la llama de la esperanza, cambios  que juegan con el imaginario colectivo; juego perverso con la esperanza y las ilusiones de aquellos para quienes el statu quo se ha hecho de muchas maneras intolerable. Para éstos las promesas son un aliciente, para la clase política un comercio, un negocio redituable. 
Se trata de mover un poquito el orden de las cosas con tal de no transformar nada de importancia, de esas reformas vaciadas de contenido que prometen ser el motor de cambio y desarrollo del país, todo ello nos ha vuelto una sociedad de la decepción. Sexenio tras sexenio los mexicanos compramos los sueños de renovación que los políticos ponen en el mercado. Hay un dejo de esperanza inocente en nosotros que nos dice que esta vez será distinto, y de esto se nutre la política del gatopardismo; vive de la denigración de la ilusión.
El asunto sin embargo trasciende el campo formal de la política. Hace unos meses se anunció la creación de una nueva liga del futbol en México. Se hablaba de cambios sustanciales que garantizarían una mejora en el nivel del espectáculo futbolero de nuestro país. Pero con toda la atención que se le dio al tema, a los creadores de la nueva liga se les olvidó un pequeño detalle; para que algo sea nuevo, tiene que ser distinto a su forma anterior. La nueva liga nació muerta; no estaban entre sus lineamientos soluciones a los problemas más graves que la aquejan. Brilló por su ausencia por ejemplo el tema de la multipropiedad. En el futbol como en la política la renuencia al cambio es palpable, demasiados intereses están de por medio.
A juzgar por su campaña electoral, una línea de acción parecida podría ser la nueva política gubernamental de Enrique Peña Nieto. Durante toda su campaña el candidato del PRI buscó vender su imagen como la de un agente del cambio. Ciertamente el regreso al pasado es una forma del  cambio, aunque éste no sea el más deseado por todos nosotros. Entre otras cosas, Peña Nieto no se cansó de enfatizar que seguiría la lucha contra el narcotráfico emprendida por la actual gestión pero que lo haría “de otra manera”. Es una frase vacía, que deja a todos esperando entender en qué consistirá la “diferencia” de su estrategia. Hasta el momento su acción más clara ha sido contratar a un asesor colombiano en materia de narcotráfico. Para trascender el gatopardismo más que contratar a este experto,  EPN podría ensayar lo que en aquel país parece haber sido decisivo: enjuiciar a gran parte de su clase política que estaba vinculada con el narcotráfico. Sin ello lo demás hubiese sido imposible. 
En el tema de los medios de comunicación nuevamente nos encontramos con un camino sin salida. Televisa y Tv Azteca llevaron a EPN al poder, ¿se atrevería éste a pasar una reforma que perjudique sus intereses económicos? Nuevamente improbable. Detrás de la candidatura de EPN existen tantos y tan poderosos grupos de interés que, aun en el ingenuo escenario  de que deseara actuar con independencia, su espacio de maniobra sería prácticamente cero, al menos en las decisiones importantes para el país.
Cambiar para que todo siga igual ha sido una política muy rentable en México.  Sin embargo la sociedad poco a poco cambia y exige más,  la pregunta entonces es: ¿hasta dónde aguantará el país?